miércoles, 6 de enero de 2010
You know
You know. I don't wanna screw it here like I did with that guy. It happened because I didn't care enough. It's not that I don't wanna screw it because it makes me a bad person, but because it proves me weak, and I don't like to feel weak any more. I want to care.
lunes, 19 de octubre de 2009
Dreams
Where are my dreams? They seem to be vanishing into the air like the smoke of my cigarette in this cold windy night.
lunes, 12 de octubre de 2009
EL CORONEL Y LA SECRETARIA DEL GENERAL
El milagro de la vida es el contacto con ella, habitarla y extender mis tentaculos por todos sus recovecos, sintiéndola en mi alma como pequeños impulsos de bienestar. Entonces nada estorba, todo se disfruta, y la sensación de paz me hace sentir libre. Libre de todos los fantasmas.
miércoles, 1 de julio de 2009
Como si no pasara nada...
Yo no veía demasiado a Nono. Cuando salía de casa por la mañana, él todavía estaba durmiendo en la sala-garaje, sobre los cartones. Desde aquella vez que me había abrazado, después de mi llegada, no le había vuelto a invitar a que se acostara a mi lado. No quería. Me daba miedo que aquello se convirtiera en algo más, ya saben a qué me refiero. Creo que eso le hacía sentirse desgraciado, pero seguía siendo muy amable conmigo, como si no pasara nada.
El pez dorado, cap. 9 - J.M.G. Le Clézio
El pez dorado, cap. 9 - J.M.G. Le Clézio
lunes, 22 de junio de 2009
Caminos
Existe un camino multiforme y esquivo hacia un extraño bienestar que yo identifico con la felicidad. Luego hay otras sendas, mucho más ruidosas, que conducen hacia el paraíso malicioso y frenético de los desposeídos.
viernes, 19 de junio de 2009
Maldición
La ley artificial (¿o natural?) más inherente y esencial al hombre actual es, probablemente, la ley de la oferta y la demanda. Producimos lo que no necesitamos, a costa de toda la Tierra misma, para satisfacer el sistema hipervoraz que hemos engendrado y que sustenta lo que no debería ser sustentado. Porque podemos. Por el placer de sentirlo.
lunes, 8 de junio de 2009
Me tengo que acostar
Para descansar, es sin duda una buena receta. Mañana comienza la nueva vida, lo que queda de mí, que es todo, y nada, y mucho más que nunca.
Esta ambivalencia me pilla en un buen momento para comprender que todos somos la nada, el espacio de falso vacío lleno de poderosa radiación. Y al final todo estallará. Lo que no sé es si estaré aquí para verlo. Seguiré mirando los libros. Y las estrellas.
Esta ambivalencia me pilla en un buen momento para comprender que todos somos la nada, el espacio de falso vacío lleno de poderosa radiación. Y al final todo estallará. Lo que no sé es si estaré aquí para verlo. Seguiré mirando los libros. Y las estrellas.
domingo, 17 de mayo de 2009
Nuestro mundo
Vivo en un antiguo templo al que acudo a diario a orar y a horadar un poquito más los muros y paredes de roca, madera y azulejos. Me encanta socavar la belleza, la consistencia y el propósito de los perfectos mosaicos, taraceas, arcos y columnas.
No sé por qué, siento la lenta destrucción de mi lugar de refugio como un culmen, quizá en la montaña de expectativas. Supongo que ha ocurrido que tengo una venda en los ojos y tapones de cartílago crecientes en los oídos, y la virtud de permanecer callado mucho tiempo.
Mi templo no admite más fe ni fieles ni agujeros. Mi lugar de rezo está agotado, y mis oraciones no surtirán efecto porque el techo se desplomará pronto sobre esta cabeza mía, que articula nuevas destructoras obsesiones, convertido como estoy en casi un autómata fascinado por la levedad de esta decadente estructura.
Muy pronto, la masyid dirá basta, levantará las rodillas del suelo y la llamada a la oración no será más que un recuerdo en la ausencia.
No sé por qué, siento la lenta destrucción de mi lugar de refugio como un culmen, quizá en la montaña de expectativas. Supongo que ha ocurrido que tengo una venda en los ojos y tapones de cartílago crecientes en los oídos, y la virtud de permanecer callado mucho tiempo.
Mi templo no admite más fe ni fieles ni agujeros. Mi lugar de rezo está agotado, y mis oraciones no surtirán efecto porque el techo se desplomará pronto sobre esta cabeza mía, que articula nuevas destructoras obsesiones, convertido como estoy en casi un autómata fascinado por la levedad de esta decadente estructura.
Muy pronto, la masyid dirá basta, levantará las rodillas del suelo y la llamada a la oración no será más que un recuerdo en la ausencia.
sábado, 16 de mayo de 2009
En el fondo del mar
Rescatar un barco del fondo del mar es una tarea titánica. Hoy en día hay sistemas especialmente diseñados para ello, aunque lastrados por la limitación del peso del pecio y la profundidad.
Que cómo estoy? Genial.
Y vivo.
Que cómo estoy? Genial.
Y vivo.
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