sábado, 31 de enero de 2009

Lugares revisitados

Poco a poco creamos el entorno en el que existimos. Vendemos nuestra vida por un penique, y ya está, nadie nos dará más por ella. 

Revisitar, once and again, los rincones de la desidia. Todo es bueno, todos son buenos. Me siento frío. Es que ya ni siquiera siento que me sienta deprimido, ni mal, ni estúpido ni agobiado. Todo es lo mismo, pero servido en hielo, en escabrosidad insensibilizada. Beinvendio a mi reino independiente de todo el cielo crepuscular.

Maldita condición humana. Desearía volverme loco antes de poder quemar todas mis naves y mis libros. Algo me dice que caeré antes de verme arder. Y será antes de lo que creo. Líbrame, Señor. Líbrame de todo optimismo hilarante.

La madrugada aparece limada de asperezas. Lúgubre, lodosa. Legamosa. Me hundo en sus marasmos antihigiénicos. LLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLL
No dejaría de pulsar la "L" llllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllll... nunca.

A quién le apetece soñar teniendo la locura tan al alcance de su mano? LLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLL.
Líbrame, Señor, de tolerar los lugares revisitados nunca más. Me sangran las tripas.

martes, 6 de enero de 2009

Esta nieve no cuaja

Mañana vuelvo al curro, y no me apetece. Sobre mi ventana (incrustada en un tejado) caen gotas de lluvia y pequeñas piedras de hielo que se derriten enseguida.

No tengo la solución, me siento desesperado. Nunca pensé volver así a este estado. Todo cuanto hago me recuerda a él...

Acción y perspectiva para salvarse; las emociones regatean la eficacia a los pensamientos.

La otra tarde vi llover, amigo... Malditas canciones de amor, que no me gustan. ¿Por qué se empeñan todos esos autores en extraer de sí toda la tristeza de lo más triste?

Me siento solo. Verde y solo, como una única hoja viva de un tallo seco, sin más posibilidad de movimiento ni otra perspectiva que las que ofrece el viento, fuera de mi control.

Hoy es un día para hacer, lo intento; es algo.

Maldita soledad.

Algo interesante para mi background sobre el origen de los ordenadores:

"Joseph Marie Jacquard, Mecánico e inventor francés. Hijo de un tejedor, trabajó con su padre desde la niñez en una hilandería de seda y trató de mejorar el telar, automatizándolo. Apoyado por Napoleón Bonaparte, presentó en 1805 el telar de Jacquard, máquina que permitía fabricar telas con hilos de distintos colores e intrincados dibujos mediante el uso de tarjetas perforadas, y que podía ser manejada por un solo operario. La nueva máquina fue acogida con hostilidad por los tejedores, que quemaron muchas y atacaron al autor, pero finalmente se impuso.
En 1819, el gobierno francés concedió a Jacquard una medalla de oro y la Legión de Honor. Su idea de las tarjetas perforadas fue adoptada por Charles Babbage para su máquina analítica, y por Herman Hollerith en las tabuladoras, origen de las computadoras digitales modernas."

Resulta que nuestra era digital comenzó en un telar, y casi se cargan el invento. Nunca fueron bien acogidos los cambios tan drásticos, y mucho menos si tienen tantos agujeros. Es la resistencia a abandonar la comodidad de aquello a lo que estamos acostumbrados, la resistencia al cambio. Me deja desvalido.

Hoy es un buen día para casi nada. Y siempre me levantaré, porque, si no, no tendría sentido pegarse tanto batacazo.

Tengo frío.